sábado, 27 de febrero de 2016

No necesito un héroe

No quiero un héroe, un salvador, un padre.

No me tienes que salvar de nada, no estoy en peligro.

No necesitas mi perdón, soy pecadora igual que tú, gracias a Dios.

Me encantaría que bajáramos al infierno juntos, que me enseñaras los placeres del tuyo, yo te enseñaría las sombras que mejor cobijan del mío.

No quiero que volvamos de él sin antes quemarnos enteros, sin haber comido cada demonio, chupado cada fantasma, abrazado cada despojo.

Quiero amarte en cada susto y que me derritas en cada grito.

Quiero perdonarme por no haberlo hecho antes, y que te perdones por no haberte dado tiempo para amar lo que es.

Ahora que quemamos lo propio parido de lo ajeno, somos libres para crear lo que nos apetezca.

Sin ti sería feliz también, pero quiero que seas tú y no otro.

Quiero que me quemes tú y no otro. 

Quiero que sean tus demonios con mis ángeles, tus virtudes con mis defectos.

Ya no tenemos prisa porque empezamos nuevos.

Ahora es y lo demás da igual porque ya no da miedo, sabemos que el fuego es vida.


sábado, 20 de febrero de 2016

Mi universo es tú

Explorando mi universo veo lo que sí y lo que no, siento lo que me penetra y sí y lo que me penetra y no.

Confundía el polvo de estrellas con agujeros negros que me arrastraban a la oscuridad permitida. 

Permitida porque inconscientemente quería morir a la que se agarraba a témpanos de hielo disfrazados de clavos ardientes, la que chupaba caramelos para diabéticos.

Me creí el cuento del diabético, el que cree que no puede tomar azúcar porque no se merece el lado dulce de la vida.

Entonces te vi a ti, buscándome, deseándome, calentando mis pies porque son los que necesitan el calor, sin prisas por dar fuego al segundo escalón.

Porque es a mí a quien amas, porque sabes lo que merezco y me lo das sin permiso.

Así te amo yo, porque sé lo que mereces y te lo doy sin preguntas.

Como los niños, como los locos. Ellos saben, porque no preguntan, porque arriesgan, por eso siempre ganan.

Así de valientes somos tú y yo, porque nos encontramos, porque comemos caramelos con 1500 calorías que luego quemamos deshaciéndonos en amor para hacernos nuevos cada vez tras cada explosión, tras cada muerte que se hace vida nueva uniendo los pedacitos que se esparcieron por la habitación tras el orgasmo.

Calor húmedo el tuyo con el mío. 

Y me dedicas canciones de amor con letras que sólo conocemos tú y yo. Canciones que otros nunca aprendieron a tatarear.

Tú que me haces ruidos de amor, tú que me dices que huelo rosa, que te hago sentir en rojo, que miro en verde y que toco amarillo.

Tú que sabes interpretarme sin ver mi partitura.

Es por eso que mi Universo es Tú.


viernes, 5 de febrero de 2016

Quien bien te quiere te hará comértelo!!!

Quien te quiere te busca, te desea, te llama, quiere que te lo comas.

No te vuelvas loca haciendo interpretaciones de porqué no.

No intentes meterte en su cabeza para descifrar qué necesita, qué le debes dar para que se quede a tu lado.

Pregúntate qué necesitas tú y luego pregúntate si él es esa persona con la que sueñas.

Esa persona que está ahí para ti, que te cuida, que te mira como si fueses la encarnación de Isis.

El que se duerme abrazado a ti, el que te mira a los ojos mientras te penetra lento, el que se muerde el labio cuando te desnudas ante él, el que te despierta con un beso mientras ya sale el café.

Ese que no tiene miedo de bajar contigo a su infierno o al tuyo. El que llora de emoción si así lo siente y el que se ríe con tus locuras si así lo siente.

Aquel que te desafía sin crueldad para que saques lo mejor de ti, sin sarcasmo, sin chantaje emocional.

De verdad te digo que si no es así, no es.

¡No te conformes!!

Tú no eres como tu madre, como tu abuela, como tu bisabuela.

A ti no te valen frases como: "No se puede tener todo", "No me apasiona, pero es bueno", "No es lo que quiero, me hace daño, pero es lo que tengo"...

¡Alfavó!!!

Si te quiere sacará la mejor versión de si mismo. Porque quiere que te lo comas, porque quiere que se la comas, porque sabe que una mujer como tú no se conforma con menos.

Así que no lo pienses más y sal a divertirte, a vibrar alto, a estar contigo, a abrazarte! Sal a comerte el mundo, porque en ese mundo está como loco buscándote quien quiere que te lo comas!!!


sábado, 16 de enero de 2016

Y la vida sigue igual de maravillosa

Aún cuando estrujaste mi corazón para convertirlo en toallita húmeda con la que limpiar tu pija después de haberte corrido, la vida sigue siendo igual de maravillosa.

Puedo comprenderlo todo, tus motivos e incluso tus mentiras. Es más, creo que no fue tu intención mentirme, simplemente no tuviste el valor de amarme como querías.

Lo comprendo porque hablo el idioma del corazón, sé de sus miedos, esperanzas, carencias, anhelos. Lo conozco porque yo siento igual, aunque ya mi nivel de amor no me permite jugar con los sentimientos de los demás.

Puedo seguir resbalando, pero justo cuando voy a caer al pozo de las calamidades reacciono y paro en seco.

Gracias, gracias por haberme hecho sonreír, por humedecer mi sexo, por hacerme soñar despierta.

Gracias a todo eso siento que no me equivoqué, porque entonces y ahora no he perdido la capacidad de amar, de estremecerme con la voz de mi amante.

Qué afortunada soy por seguir emocionándome con cada canción, cada atardecer, cada abrazo, cada beso, cada palabra de amor, aunque ya no vengan de ti.

Te quiero, te ganaste un puesto en mi corazón, eres precioso.

Ahora sigue con tu vida, ama de nuevo, sorpréndete otra vez, si pudiste conmigo, podrás vivirlo con la misma o más intensidad todavía, te lo mereces, igual que yo.
 
Mi vida sigue siendo igual de maravillosa, aunque ya no estés en ella, lo es porque un día sí lo estuviste, y ese día fue hermoso, como lo es ahora.


domingo, 27 de diciembre de 2015

Vas a tener que dolerme...

Esta es nuestra forma de amar, líquida.

Encarnada me deshago en agua pensándote con mi mano, para luego evaporarme orgasmo tras orgasmo persiguiéndote con mi esencia.

Me convierto en la soñada, en esa que soy sin saberlo.

Quiero que me inundes, que me ahogues. Rompí todos los salvavidas, esos que no me dejan ser la que ya soy. 

Los rompí todos con metal. Me niego a ser salvada por el plástico y no por la carne.

Elijo tu lanza. Vas a tener que dolerme, hacerlo duro, romperme y dejar salir la que soy.

Quiero que me quemes, que me derritas, nacer nueva de las cenizas.

Voy a tener que morderte, voy a tener que gritarte para parirme de nuevo mientras araño tu espalda.

No me quieras mal, ámame, no me salves de la tentación, deja morir la que se niega a saltar, esa que cree que lo sabe todo, esa que controla muriendo viva. 

Ya no me sirve, me limita, y se limita a abrir las piernas, sin pasión, con preguntas vacías de respuestas, respuestas dadas que se quedan en la primera pregunta sin seguir investigando, conociendo, creciendo...

Fúndete conmigo, sé que no temes. Muere al que te estanca en aguas que no son tuyas, al que se deja manipular, al que se asusta de la bruja, de la hoguera entre sus piernas.

Ese no eres tú.

Vamos a tener que dejar correr nuestros cuerpos mil veces para que suden lo de los otros, para que se cubran con un nuevo perfume, el tuyo y el mío resurgidos.

Juntos, sin pertenecernos y aún así eligiéndonos.







sábado, 12 de diciembre de 2015

Este fin de año no me atraganto, sólo deseo una uva

Este año no me atragantaré con las uvas, sólo necesito una, me sobran 11 deseos.

No te voy a decir cuál es porque no me has preguntado, porque sabes que lo importante no es la pregunta, ni siquiera la respuesta, ni siquiera algo es importante, porque todo cuenta, sin importar los números.

Cuéntame algo diferente, algo que se da si lo deseas, si no, no.

Todos se enfadan porque enfadarse es seguir contando. Ellos no quieren sumar, sólo contar, aunque sea hacia atrás, restar. 

Gracias por provocarme, por meterme el dedo en la boca y no en el coño.

Gracias por no follarme sin antes vomitar este sapo azul que habla por mí, por ti.

Gracias por separar al sapo de mí, por quererme tanto que ni siquiera te importe que lo tenga en la boca y que quiera hablar cuando lo que queremos tú y yo es besarnos con lengua.

No preguntas por mi deseo porque sabes que mi deseo eres tú, y los deseos que se dicen antes de cumplidos, se cumplen al revés.

No voy a soplar la cerilla, voy a esperar que te quemes para comprobar que eres real y tú no vas a apagar la cerilla antes de quemarte, para comprobar que realmente te quiero cuidar.



viernes, 11 de diciembre de 2015

Siempre tengo hambre

Ya te lo he dicho, siempre tengo hambre, mucha hambre de ti. A cada rato, todo el tiempo, pero tú no te enteras, y me sigues alimentando sólo en sueños, y no te das cuenta que mi hambre es real.

Me ha crecido una serpiente amarilla entre las piernas, está empeñada en que la llame por tu nombre. No quiero, me niego, me enfado con ella por obligarme a decir tu nombre en vano.

Es una pesada, sólo quiere agitarse en mi mano. A veces cedo, cedo por pereza. El hambre me ha dejado sin fuerzas para resistirme.

Es una ilusa, cree que me penetra a mí, pero yo me fui hace mucho. Ya no sé cómo se hace el amor porque me fui de mí, de mi isla.

Crucé un océano y un continente para estar contigo, dejándome atrás.

Y tú no te enteras, te da igual dónde esté si me quedo a tu lado, aunque ya no recuerde mi lugar, mi punto de partida.

No me quiero despertar porque sé que el océano que nos separa inundaría mis ojos, inundaría la casa del sueño donde vivimos tú y yo, la que quemamos con nuestra voz sin cuerpos.

¿Y si mi cuerpo se despierta antes que yo? ¿Y si de tanta hambre come cualquier cosa sin esperar por mí, por ti?

Sigo soñando, pero tú me estás despertando. Parece que mi sueño ya no es el tuyo, porque lo empezaste con otra que no era yo, era la que tú imaginaste que lograrías convencer para que fuera esa que deseas sólo para ti.

Lo que ocurre es que ya no soy de nadie, ni siquiera de mis hijas, ni siquiera de mis padres, ni siquiera de mí.

Aunque no comparta mi sexo con otros, no soy tuya. Pudiendo estar con todos, elijo estar contigo.

Y tú no te enteras.

¿Cómo puedes ser tan inconsciente, tan egoísta?

Yo te quiero.
Y tú no te enteras.

Tengo hambre, mucha hambre. 
Y tú no te enteras.